Comunicados de Prensa
 

Celebra Sesión Extraordinaria el Poder Judicial en homenaje al Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni, Ministro de la Corte Suprema de Argentina

Entrega Presidente del STJEM, Fernando Arreola Vega reconocimiento

 


Comunicado 69/2006

Morelia, Mich., 27 de octubre de 2006.- En el marco previo a la entrega del grado Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad Michoacán, el Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán celebró una Sesión Extraordinaria de Pleno, para recibir al Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni, Ministro de la Corte Suprema de Argentina, a quien le fue entregado un reconocimiento en el auditorio del Palacio de Justicia “José Ma. Morelos”.

El Supremo Tribunal de Justicia de Michoacán se complació en recibir al Ministro Eugenio Raúl Zaffaroni, en sesión Extraordinaria de Pleno, a cuyo mayor realce desde luego contribuye la distinguida presencia, que mucho agradecemos, dijo ante el Secretario de Gobierno, Enrique Bautista Villegas, representante personal del Mandatario, Lázaro Cárdenas Batel y del Presidente de la Mesa Directiva del Congreso Local, Mauricio Montoya Manzo, del rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Jaime Hernández Díaz y el Procurador de Justicia, Juan Antonio Magaña de la Mora, entre otras personalidades.

Con la presencia también de sus homólogos magistrados, jueces de primera instancia y miembros distinguidos de la judicatura michoacana, le dio la bienvenida e hizo votos porque las magníficas relaciones institucionales que existen entre las judicaturas y las academias argentina y michoacana se sigan fortaleciendo en beneficio común”.

El Magistrado Presidente del Poder Judicial de Michoacán, Fernando Arreola Vega, entre otras cosas aludió a la multifacética personalidad del homenajeado, su calidad de abogado, graduado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en 1962; su Doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Universidad Nacional del Litoral, de Santa Fe, en 1964. “Los nueve Doctorados Honoris Causa que hasta la fecha ha recibido de diversas universidades latinoamericanas y europeas, que habrán de llegar a diez el día de hoy por la tarde, cuando reciba el que le conferirá merecidamente nuestra Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo”.

También apuntó a los múltiples cursos de posgrado efectuados preferentemente en el extranjero; sus más de cuarenta años de catedrático de Derecho Penal y disciplinas afines, en instituciones universitarias tanto argentinas como de México, Brasil, Venezuela, Chile y España; sus casi cuarenta años al servicio de la judicatura, como juez provincial y nacional, magistrado y, actualmente, Ministro de la Corte Suprema de Justicia de su país; los diversos cargos desempeñados dentro de la administración pública argentina; su paso por la Convención Nacional Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires y su ejercicio como diputado de esa propia capital federal; y, desde luego, su reconocidísima y vasta producción bibliográfica, de cerca de treinta títulos, enfocados medularmente a su pasión jurídica: el Derecho Penal, amén de sus innumerables artículos, folletos y trabajos breves, y de los múltiples proyectos y trabajos legislativos de su autoría, no sólo en la República Argentina, sino también en otros países.

“Pero además, cabe resaltar los estrechos y antiguos vínculos que Eugenio Raúl Zaffaroni ha construido con la comunidad jurídica y sus amigos mexicanos, desde el año de 1965, cuando ejerció interinamente la cátedra de Criminología en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, para luego, en 1967 y 1968 desempeñarse como Profesor de tiempo completo en la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana, a cargo de las cátedras de Derecho Penal y Sociología del Derecho, vínculos que desde entonces no han cesado, sino que, antes bien, se han ensanchado a lo largo de los años, a través de numerosas visitas académicas.

“Sin embargo, en mi concepto, luego de haber tenido el placer de tratarlo con anterioridad, más allá de sus altas dotes intelectuales, predominan en el profesor Zaffaroni su admirable calidad humana y su extrema sencillez, a todas luces concomitantes de las personalidades auténticamente valiosas.

Posteriormente la semblanza del Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni estuvo a cargo del Dr. Alejandro González Gómez, Magistrado de la Primera Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia del Estado.

Acto seguido, intervino el Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni, quien llamó a los jueces y magistrados a fortalecer la conciencia profesional que les va a ser imprescindible en la tarea que les impone la sociedad y exhortó a los asistentes a involucrarse más con las tareas de los poderes Ejecutivo y Legislativo, sin menoscabo de la autonomía de cada uno de ellos, pero si con el afán de mantenerse alerta y en contacto par a exigir políticas concretas.

Manifestó que los integrantes de los Poderes Judiciales, “no le vamos a decir cuál, pero sí que elijan una” y agregó como vital el control de la constitucionalidad que a su parecer debe ser difuso y, señaló que ante esta postura los juristas de las sedes judiciales pueden enfrentar argumentos en contra, pero – sostuvo -- podemos desempeñar una función imparcial y garantizar el respeto al pluralismo ideológico y el debate.

Vivimos, agregó, un mundo normativo y también asignado y un mundo real; en la medida que el derecho no sea un instrumento de organización en la persona se vuelve como toda herramienta inútil se deprecia, ese es el riesgo terrible que tiene nuestra época, sobre todo después de las desgraciadas experiencias globalizantes y de polarización que vivió nuestro continente en los últimos años del siglo pasado.

Pero por otra parte las comisiones en que incurren los otros poderes del estado nos exigen un activismo diferente; que fácil!, no es fácil! Desde algún punto de vista jurídico si es sencillo garantizar los derechos humanos individuales, estamos hablando en primera generación, son prohibiciones al estado.

El homenajeado señaló que ante los retos del siglo XXI, se requiere que los Poderes Judiciales, en su papel de árbitros y sin invadir esferas de competencia del Ejecutivo y el Legislativo, asuman una actitud de exigencia para llevar al terreno real la vigencia de las constituciones del derecho internacional y en materia de derechos humanos.

“Esta función que ineludiblemente tenemos que asumir para hacer real la vigencia de nuestras constituciones del derecho internacional de derechos humanos. Soy consiente que cada vez que hagamos eso vamos a ser terriblemente criticados, terriblemente atacados y revivirán viejos argumentos”.

Añadió que los derechos humanos de segunda generación, derechos económicos, culturales y sociales, son acciones, se realizan progresivamente a través de acciones. Y esas acciones son políticas del estado. ¿Cómo resolvemos las exigencias que se nos demandan al poder judicial, lo demandan los jueces, cuando lo que se está violando es un derecho social? ¿Qué podemos hacer? Hasta ahora da la impresión de que tu te declaras librado para buena voluntad…Pero dejar la constitución, dejar los derechos que se consagren en una constitución librado a la buena voluntad …es hacer que la constitución pase a ser un mero acto de protagonista.

En su discurso, el Magistrado Presidente de este Alto Tribunal, Fernando Arreola Vega, resaltó la trascendencia de tener en la sede judicial al ministro argentino: “Honrar, honra, y nobleza obliga. Por ello, el Máximo Tribunal de Justicia de Michoacán aquí reunido, determinó la celebración de este Pleno Extraordinario, para significar con especial aprecio y solemnidad la visita que a nuestro Estado hace el distinguido Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, Doctor Eugenio Raúl Zaffaroni.

“Y es que para el Poder Judicial michoacano constituye un alto honor el contar con la presencia de tan eminente visitante, cuya riquísima trayectoria profesional es ejemplo de superación sostenida a lo largo de toda su fructífera vida y respaldo de una sólida formación intelectual y de un cúmulo de extraordinaria experiencia”

Si, el estado no puede meterse a mi casa sin una orden judicial…puede meter un policía; los derechos humanos de segunda generación, derechos económicos, culturales y sociales, son acciones, se realizan progresivamente, a través de acciones. “Y esas acciones son políticas del estado. ¿Cómo resolvemos las exigencias que se nos demandan al poder judicial, lo demandan los jueces, cuando lo que se está violando es un derecho social?¿Qué podemos hacer? Hasta ahora da la impresión de que tu te declaras librado para buena voluntad…Pero dejar la constitución, dejar los derechos que se consagren en una constitución librado a la buena voluntad … es hacer que la constitución pase a ser un mero acto de protagonista.

Sabiendo el rumbo adicional del siglo pasado y pasar a exigir políticas completas, es salir con nuestra función e invadir atribuciones, y agregó que sin embargo, sin invadir esas atribuciones, sí creo que los estados están en condiciones de exigirles que se haga, que se debata, que se discuta razonablemente.

Esta función que ineludiblemente tenemos que asumir para hacer real la vigencia de nuestras constituciones del derecho internacional de derechos humanos. Soy consiente que cada vez que hagamos eso vamos a ser terriblemente criticados, terriblemente atacados y revivirán viejos argumentos, es decir…

Finalmente se llevó a cabo la firma del libro de visitantes distinguidos en la recepción del Palacio de Justicia ‘José María Morelos’ de esta ciudad.