Comunicado 80/2007
Morelia, Mich., a 30 de noviembre de 2007.- Para una mejor impartición de justicia es importante formar grupos de trabajo interdisciplinarios, que permitan combinar los conocimientos y la experiencia de profesionales, consideró el Dr. Mario Orozco Guzmán, Profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, al ofrecer el módulo “Psicología Judicial”, que se desarrolló en el marco de las actividades Académicas de la Especialidad en Impartición y Administración de Justicia dirigido a jueces y magistrados del Supremo Tribunal de Justicia.
Explicó que en el momento actual, cuando los índices delictivos y de inseguridad social van a la alza, para su combate y aplicación equilibrada de la justicia es fundamental crear equipos de trabajo de carácter interdisciplinario, que sean los más adecuados para atender cada caso en particular, que tomen en consideración las características del sujeto que trasgrede la norma, “porque aunque la ley es universal, siempre tiene un sentido particular en su incidencia, entonces sí se requiere combinar todo tipo de conocimientos, como podrían ser el saber del psicólogo, del juez, del criminólogo y del trabajador social”, para alcanzar mejores resultados.
Lamentó que durante mucho tiempo la Psicología estuviera en la oscuridad, por muchos años únicamente estuvo aplicada para la evaluación de la personalidad del criminal. Sin embargo, consideró que actualmente es importante que acompañe todo el proceso legal que enfrentan los individuos. Es fundamental, por ejemplo, en los casos de abuso deshonestos cometidos en contra de menores de edad; “ahora más que nunca se requiere que a lo largo del caso el psicólogo acompañe al juez”, para que se haga una mejor valoración de quién es el sujeto que ha cometido el crimen, así como del contexto de la víctima.
Reconoció, asimismo, que también los psicólogos necesitan incursionar más en el campo legal, en virtud de que en la mayoría de los casos su función está encaminada al conocimiento y comprensión del comportamiento del criminal y en ese afán “no sabemos en qué territorio del campo legal nos estamos metiendo; por tanto, es fundamental que los psicólogos recibamos una retroalimentación jurídica vía cursos de capacitación penal”.
El catedrático de la Universidad Michoacana explicó que tanto la Psicología como la Ciencia Jurídica tienen importantes puntos de convergencia, “porque el campo en el que nos desenvolvemos los psicólogos y los jueces es un campo común, que es el campo de lo humano, el campo de la ley, el campo de la relación problemática de los seres humanos con la ley”. También para la Psicología es importante poder aportar a los jueces elementos de comprensión de cómo el ser humano va adquiriendo y proyectando las leyes de la convivencia cívica y social a través de la relación familiar, de lo que establece la costumbre y la sociedad.
En relación a los conocimientos que se ofrecen en el módulo “Psicología Judicial”, resaltó la importancia de que los jueces y magistrados en el futuro inmediato tengan la oportunidad de tomar las mejores decisiones en el momento de fijar una pena, teniendo elementos importantes para determinar rasgos de la personalidad de los acusados, lo que sin duda contribuirá para que las sanciones sean menos subjetivas.
En este tenor, insistió en la necesidad de que en el futuro se logre un mejor contacto y comunicación entre jueces y psicólogos; entre la Psicología y los que se encargan de aplicar las leyes, sin perder de vista la complejidad que encierra el entendimiento del comportamiento humano. “Se trata de entender que atrás de un acto criminal, atrás de una transgresión, está un ser humano que tiene una historia que no ha sido fácil; que ha sido una historia llena de enredos, de confusiones, de complicaciones; es una historia de un daño, de una edificación de seres humanos con una serie de contradicciones, de conflictos que nunca pudieron superar y entender y que lamentablemente estalla en una acción de graves consecuencias sociales”, concluyó.
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