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21.03.09 Al conmemorarse el CCIII Aniversario del Natalicio de Benito Juárez García, Ideólogo de la Reforma y ex Presidente de México, el Lic. Teodoro Barajas Rodríguez, maestro de la respetable Gran Logia Lautariana de México y orador oficial, recordó que Juárez fortaleció las bases de la República: soberanía nacional, laica y sólida, por lo que su ejemplo será inconmensurable y eterno y permanecerá guardado como herencia suprema del pueblo mexicano.
En la Plaza Presidente Juárez de Centro Histórico de Morelia y, en presencia del Gobernador, Mtro. Leonel Godoy Rangel, acompañado por el Magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia y del Consejo del Poder Judicial de Michoacán, Dr. Fernando Arreola Vega; por el Presidente Municipal de Morelia, Lic. Fausto Vallejo Figueroa; por el Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Lic. Enrique Bautista Villegas; así como por la Rectora de la Universidad Michoacán de San Nicolás de Hidalgo, Dra. Silvia Figueroa Zamudio, entre otras personalidades, Barajas Rodríguez señaló que hoy como en aquel entonces el país requiere de consensos, de grandes acuerdos que perfilen gobernabilidad y que coadyuven a generar certidumbre, desarrollo y bienestar social.
Agregó que México necesita nuevos líderes que surjan y se sostengan en la legalidad, que sepan enfrentar los grandes desafíos, sin dubitaciones, que persigan el interés superior de la nación por encima de cualquier otro particular, personal o partidista, un líder cuya fuerza provenga de la ley, de la legalidad y de la justicia.
El orador indicó que hablar de Benito Juárez es invocar una parte de la historia que reclama justicia, que exige vigorizar al Estado de Derecho y que muestra el perfil de los hombres ilustres, que han aportado su esfuerzo y patriotismo en aras de dar vida a un México, donde el primero de los imperativos debe ser la justicia.
Rememoró que el “Benemérito de las Américas” es figura central de una de las etapas más significativas de la historia de México, ya que construyó paso a paso las condiciones necesarias para que el país tuviera un perfil propio, basado en la soberanía de nacional.
A la distancia, dijo, es una de las figuras más relevantes de la historia de México. Talentoso para saber leer los signos de su tiempo, los de un país convulsionado con enemigos adentro y afuera, condiciones complejas que provocaron una lucha incesante por arraigar el imperio de la ley.
“Juárez optó por un Estado laico, uno en el que se reconociera por ley el derecho natural de creer o no creer y de elegir la creencia, separó la iglesia del estado sin fanatismo ni dogmas, no fue un impositor de la religión, lo fue sin duda de los abusos, a los que condenó por el perjuicio que ocasionaban a los pobres, a los más débiles.”, afirmó.
Y prosiguió: “Un Estado laico no debe ser antirreligioso, ni llegar a la contradicción de combatir un fanatismo abusivo con otro de nuevo cuño, sería una monumental contradicción, una incongruencia que echaría por tierra el apotegma por excelencia que Juárez legó ’El Respeto al derecho ajeno es la paz’.
Las autoridades estatales, municipales, militares y educativas realizaron una guardia de honor y colocaron una ofrenda floral en el monumento a Juárez.
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