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PASIÓN SECRETA
 

Pasión Secreta


Los Vagos


Tragedia de un Amor


1916 fecha en la que Cuitzeo de la Laguna vio el nacimiento de Juanita, niña de origen mestizo, con hermosos ojos y una sonrisa sin igual, fue llevada al registro civil hasta diez días después de su nacimiento ya que, según cuenta su padre, por esos tiempos los revolucionarios andaban por esos rumbos. Juanita fue creciendo bajo el mando estricto y conservador de su padre don Eligio Campos y doña Balbina Tinoco de Campos, familia de gran prestigio dedicada al comercio desde los años de la colonia, legado transmitido de generación a generación. A los pocos meses de nacida Juana y debido a la revuelta armada, la familia decidió emigrar a la capital del estado, con la esperanza de encontrar tranquilidad y sosiego, estableciéndose en una casa del centro. Al paso de los años Juanita fue instruida en las tareas del hogar, era una muchacha bien educada, de grandes virtudes y una hermosura sin igual, morena, de figura espigada, ojos grandes, sonrisa coqueta y una finura y delicadeza en sus movimientos, comparada solo con la hermosa Mintzita, niña y más tarde mujer que atravesaría, aun, sin saberlo una historia de amor. Fue en el año de 1930 cuando ella solo contaba con 14 años de edad; cuando un domingo en el que la familia Campos acudía, como tradicionalmente lo hacia, a la Capilla de Nuestra Señora de Lourdes a escuchar misa, cuando Juanita al salir de la Capilla, sintió la mirada de un joven, no tuvo tiempo para observar a detalle de donde provenía esa mirada. Sin embargo, al filo de las ocho de la noche por el balcón de la bella joven, comenzó a escuchar un golpeteo en el cristal de la ventana, cuestión que la inquieto, inmediatamente se asomo y cual fue su sorpresa al observar a un joven alto moreno, bien parecido, de aproximadamente 15 años, que sin mas ni mas, aventó un papel en el que decía:

Señorita con el debido respeto, deseo expresarle mi amor y mi admiración ya que es usted la mujer más bella que mis ojos han mirado, deseo conocerla, el próximo domingo al salir de misa, encontrándonos en la calzada de San Miguel”, su atento admirador Rosalio N.

El domingo siguiente, poco antes de dar por terminada la misa, la hermosa Juana acudió a su cita. Rosalio, emocionado al ver a la bella joven, corrió y sin mas ni más tomo su mano, charlaron un breve momento, ya que estaba por terminar la misa y comenzaba a salir la gente. Entre la multitud se vio a don Eligio salir apresurado buscando a su hija que corriendo rápidamente a la entrada del templo, fingió una terrible jaqueca, de la cual informó a su padre. Eligio y su familia, sin sospechar, regresaron juntos a casa. Ya en su habitación, Juana recordaba su encuentro secreto con Rosalio; al paso de los días continuaron los encuentros literarios que daban forma a una:

PASIÓN SECRETA

“No pretendo que me ames como te amo
aunque un volcán ardiente me devora
solo quiero que sepas que me inflamo
callando mi pasión abrasadora... ”
“Que el ángel de la
dicha cubra de
hermosas flores
el sendero por
donde andes que
nunca sufras que
nunca llores, esto
desea quien te ama,
Rosalio N.”

Juana, al paso del tiempo, se dio cuenta que su enamorado era de origen humilde, ya que su familia se dedicaba a la panadería, ella sabia perfectamente que sus padres nunca habrían permitido ese romance; aun así, continuaron con su amor secreto por varios meses, hasta que decidieron escapar hacía Acámbaro. Así, el día jueves 6 de marzo de 1931, a las tres de la tarde como de costumbre llegó de su negocio don Eligio Campos y cual fue su sorpresa al ver a Balbina, su mujer ahogada en llanto, inmediatamente pregunto, que ocurría, esta mirando a su hijo de apenas ocho años le dijo: cuéntale a tu padre lo que ha sucedido, entonces el niño platicó que al filo del medio día, Juanita acudió en compañía de él y de su madre a la capilla de nuestra Señora de Lourdes, en algún momento llegó Rosalio en un automóvil y huyó con Juanita. De la misma forma don Eligio Campos, expreso lo acontecido ante el juez, donde levanto la denuncia por rapto en contra de Rosalio N. Incluso llevo a testificar a dos de sus mejores amigos, los cuales declararon, que Juanita, era una muchacha seria, que en ningún momento se le había observado platicar con algún muchacho, que siempre, salía acompañada de su señora madre; aun sin asimilarlo, don Eligio exigió se girara un exhorto al juez de Acámbaro de donde era oriundo Rosalio. Grande fue su sorpresa al enterarse que se habían casado y que vivían en Guadalajara, don Eligio ciego de coraje, no lo podía creer y exigió, se mostrara el acta de dicho matrimonio, cual fue su sorpresa al ver que, la Pasión Secreta se había consumado.

Historia basada y adaptada del expediente, número 87,del año de 1931, J1°, Penal, Morelia.
Autor: Eduardo Soto Báez, Escribiente del AHPJM.